Ecología urbana: una alternativa para una ciudad más verde

Ecología urbana: una alternativa para una ciudad más verde

Podemos escuchar el término ecología urbana y pensar que es algo lejano a nuestro entorno, pero la realidad es que dicha práctica, más que un deber, se ha convertido en una responsabilidad para todos los ciudadanos.

Como su nombre lo indica, el término ecología urbana se refiere a cierto tipo de acciones que realizan diferentes entidades y personas en el entorno urbano con el fin de preservar el medio ambiente.

Hemos podido evidenciar a lo largo de los años que la raza humana ha evolucionado tecnológica e industrialmente de forma muy rápida, pero esto ha implicado un aumento masivo en el abuso de los recursos naturales y así mismo, en el daño de los ecosistemas.

Ante esto, surge la necesidad de impulsar la ecología urbana como un campo de investigación y de práctica que integra las ciencias naturales, sociales y las humanidades, con el fin de convertirla en un proceso social y ecológico entretejido.

Reciclar correctamente, reutilizar todo lo posible y reducir el consumo de ciertas cosas son acciones que forman parte de las tres “R” de la ecología, una definición de gran relevancia cuando hablamos del tratamiento de residuos y que al mismo tiempo podemos aplicar sin ningun problema.

En la ciudad de Medellín se han llevado a cabo iniciativas como Aprovecha el desecho, la cual busca encontrarle una reutilización a los residuos orgánicos caseros. En la ciudad de Cali, instituciones como el DAGMA (Departamento Administrativo de Gestión del medio ambiente) también se han interesado en buscar planes para la implementación de la ecología urbana.

Debemos ser conscientes como sociedad e ir creando una cultura entorno a la ecología urbana, pues el daño climático aumenta exponencialmente y el medio ambiente cada día necesita más del aporte de todos nosotros.

Bibliografía:

 Lecciones de sostenibilidad de Cali para el mundo:  https://sostenibilidad.semana.com/hablan-las-marcas/articulo/lecciones-de-sostenibilidad-de-cali-para-el-mundo/40887

 Ecología Urbana: Universidad EAFIT https://www.eafit.edu.co/institucional/sostenibilidad-ambiental/Paginas/ecologia-urbana.aspx

Conozca cómo las ciudades planificadas disminuyen el crimen y la delincuencia

Conozca cómo las ciudades planificadas disminuyen el crimen y la delincuencia

Las causas de la delincuencia son diversas, entre ellas la desigualdad y la falta de oportunidades, pero según ONU Habitat y el Eden Strategy Institute, también existe una relación entre la inseguridad y el diseño, la planificación y la gestión urbana y que entre mejor planificada esté una ciudad, el crimen podría verse reducido. Una ilustración latente de esta relación es que las zonas más propicias para las actividades delictivas suelen ser lugares donde no hay suficiente alumbrado público, existen terrenos baldíos, edificios abandonados, calles con difícil acceso y áreas con visibilidad reducida donde es fácil esconderse. Por lo tanto, mejorar el diseño de las ciudades junto a modelos de desarrollo que disminuyan las desigualdades sociales, puede ayudar a reducir el crimen. Estas son algunas iniciativas viables en cualquier ciudad.

  1. Barrios mejor conectados que podrían actuar contra la delincuencia, pues los grupos criminales operan con mayor facilidad en áreas de difícil acceso. Si la ciudad cuenta con calles bien diseñadas y una buena infraestructura, facilita la vigilancia y también la rápida acción de las autoridades.
  2. El transporte público puede reducir la desigualdad ya que las áreas sin transporte público tienden a aislarse y pueden producir una espiral de efectos negativos como desempleo, desigualdad y delincuencia. Más y mejor transporte público facilita a las personas acercarse a más y mejores oportunidades.
  3. Una ciudad compacta tiene más vigilancia, es pertinente combinar espacios residenciales, comerciales y laborales dentro de un mismo barrio para generar una mayor actividad durante el día, pero también durante la noche que permita a quienes lo frecuentan y viven en él, ejercer una observación de lo que sucede alrededor.
  4. Por último, el espacio público bien utilizado y cuidado genera una percepción de orden y seguridad y crea un sentido de identidad social. Es un gran reto para las administraciones fomentar su uso para actividades que beneficien el desarrollo de la comunidad, como el arte, el deporte y la cultura, que desincentivan la delincuencia.

Así pues, los espacios urbanos en malas condiciones o mal planificados envían una clara señal: “aquí no hay nadie que cuide esto ni se preocupe”. Cuidarlos y utilizarlos envía un fuerte mensaje de mejora social y es una estrategia de disuasión del crimen. La planificación urbana, combinada con otras acciones sociales y de seguridad, pueden reducir la delincuencia en las ciudades y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

De la ciudad 4.0 al paro

De la ciudad 4.0 al paro

Las ciudad es, en palabras del presidente del Cities Alliance “el mayor invento el hombre” se constituyen ahora en las células de los países, de las regiones, y claramente la comunicación que existe entre ellas cada vez es más estrecha, más inmediata.Todo se comunica mientras pasa, absolutamente todo. Estamos en el tránsito hacia las ciudades 4.0, las ciudades inteligentes, esas que hacen cosas, independientemente de si los ciudadanos las hacen o no. Esta Smart City señala el camino a seguir, indica el autobus que se debe tomar, alerta con un sonido amable si intenta cruzar la avenida y está aún la luz roja encendida. Es súper ciudad, porque cuida y guía, pero justo por eso, por estar conectada con el mundo en tiempo real, es altamente vulnerable.

En la implementación de estas grandes urbes donde se vende una percepción de tranquilidad a la población porque todo está en teoría bajo control, hay cámaras en todas partes, puntos de control en todas partes, sin embargo, la atención de los casos evidenciados en cada cámara no son imnediatos, así se haga un gran despliegue de publicidad del caso de éxito, pero ni se mencionan los miles de casos que no se resolvieron, y practicamente no se toman en cuenta los que ni siquiera se atendieron. Esto implica que un mundo 4.0, interconectado, súper informado y adicto a las redes, ya puede acceder a las cámaras de la plaza de la moneda en Santiago de Chile, a las calles del centro histórico de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, a Londres, París, New York y en fin, por las redes, puede ubicar a un persona en el lugar del mundo que este, solamente con conectarse al wifi gratis en un parque público. Esta ciudad 4.0 tiene un nuevo ciudadano 4.0 que cada vez más desde la comodidad de su vida cotidiana y con su teléfono como informante -sin ningún tipo de filtro-, lee sin contexto, y no solamente letras, se leen videos, imágenes, que en la mayoria de los casos son tergiversados. La cantidad de likes tambien los leen.


Ahora, con esta gran comunidad mundial, llena de datos, alimentada de tendencias y modas, sumergida en el qué dirán e implacable con los errores y las vivencias de los otros, el voz a voz tiene muchas redes, muchos canales de divulgación, que impactan a todo el planeta, que nutre una gran big data en la que todos estamos individualizados, desde el momento que nos levantamos y miramos el teléfono para dar el primer me gusta, hasta que pagamos la leche y el pan que llevamos a la casa en la noche con la tarjeta débito. Estamos siempre visibles y paradojicamente a esto, los niveles de delincuencia e informalidad son imposibles de controlar. Es una simple percepción, un placebo, una sensación de llenura, pero una objetiva falta de control y de atención por parte de los gobiernos, sobre todo estos, los de la región, los de esta América Latina que no se ubica, que no trabaja, pero exige desarrollo, que no paga impuestos, pero exige obras, que no se decide a progresar. Ahora llega la moda a Colombia, hoy será el dia de la gran protesta, donde los convocados saldran a buscar los cientos de problemas que enfrentamos, de los cuales la mayoría de los marchantes son la causa, se preven disturbios y manifestaciones violentas, porque no podemos ser inferiores a las anteriores ediciones desarrolladas en la región, y porque además trabajar duro, que es la propuesta transformadora por excelencia, no tiene cabida en este lugar que exige pero no cumple lo minimo, que se manifiesta, pero no reflexiona, no cumple la norma, no compra ni contrata en los establecimientos formales, adora la informalidad, y asi una interminable lista de etcétera, y adicional a eso, le dice al estado que responda cuando el transporte no autorizado se accidenta y hubo una afectación en su salud al interior de él, le dice que responda cuando se intoxica con los alimentos consumidos en la esquina, y sigue la lista.

Que les vaya bien a los marchantes#CiudadaníaAntesQueCiudad implica proponer, anunciar, resolver, NO indisponer, denunciar, complicar, ese es el camino facil.

FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/De-la-ciudad-4-0-al-paro/378167

La ciudad ética

La ciudad ética

Hoy en el mundo entero el tema fundamentalísimo es definir el rumbo de las ciudades, en eso se trabaja desesperadamente, unos hablan con mucha propiedad y hasta con un tono fuerte del derecho a la ciudad, apoyados por todo el despliegue que la ONU Hábitat ha generado al respecto. Otros, en contraste a esa tendencia de reclamar derechos, vienen en una oleada que cada vez más se posiciona: trabajar por la construcción de una ética urbana. Es algo así como crear un entorno consciente de las obligaciones que implica vivir en un gran conglomerado social, y en esa proporción de cumplimiento, exigir los derechos. Ya de por sí, hablar de ética suena como a poesía en estos tiempos, ahora, si le adicionamos a ese valor tan inconmensurable la palabra ciudad, se nos forma una expresión urgente de implementar: Ciudad Ética. Ahí les mando esta gran propuesta para las tesis que las universidades ponen como requisito de grado, a los mismos que van a gobernar y se burlan de las normas, a los ingenieros que se les caen los edificios, pero pudieron comprar su carro, a los médicos que ordenan exámenes innecesarios porque ganan por paciente remitido, en fin, a los que en nombre de la ética juran en vano cuando se gradúan y ni Dios, ni la Patría dicen nada. Lo complejo es que toda esa amplia gama de profesionales viven en las ciudades, pero compiten entre ellos, no construyen juntos. Por eso los que piensan que la ética se puede ubicar en las oportunidades que ofrecen los procesos de urbanización y que así se van a reducir las brechas sociales, están construyendo ciudades cosméticas, sin fondo, sin futuro, invirtiendo en lo accesorio y olvidándose de lo principal.


Incentivar el cumplimiento de las obligaciones, para reducir las vulneraciones a los derechos es una definición muy precisa de ciudad ética. Lo pongo en estos términos porque, luego de escuchar al profesor Mauricio Correa Casanova de la Universidad de Chile hablar de la necesidad de diseñar y construir ciudades éticas, se me vinieron a la cabeza muchas cosas sobre las que hemos trabajado para que nunca más pasen en estos años en toda América Latina, una de ellas: i) la estrategia de la desinformación, versus el afán de popularidad; Medellín, como el ejemplo bandera. Lo otro es: ii) la retórica del discurso urbano, donde hay un par de palabras claves para que parezca técnico el relato, pero no pasa de ahí, sigue siendo intención, no acción. Una ciudad ética enseña al ciudadano de los temas de la administración, no lo entretiene con fiestas insulsas, lo pone a producir, le pone tareas y le hace seguimiento al cumplimiento. Trabaja a largo plazo, no es cortoplacista.

La población responde con una gran carga de regionalismo a la pegunta: ¿Le parece que las cosas van bien en su ciudad? Pero luego de la respuesta, hay una interminable lista de desacuerdos. La razón; el que gobierna lo hace para los que lo eligieron, no para la inmensa mayoría que no lo hizo, entonces, vuelve y aparecen dos expresiones con la palabra clave: 1) la ética del bien y el interés común 2) la ética profesional. De la primera tengo que decir, en concordancia con el i) del párrafo anterior, que términos como: paticipación, sostenibilidad, ciclorutas, espacios públicos, movilidad, entre otros, son dogmas de fe, la gente cree ciegamente en eso, aun sin ver que resuelvan algo, además son asuntos que no se planean, pero bien articulados hacen un discurso absolutamente convincente para cualquiera, pero que nadie sabe para donde van esos conceptos de cara al bien y al interés común. Mejor dicho, hay que elaborar esas propuestas con los que las van a usar, no se puede imponer un significado, se construye casi que micro territorialmente. Eso es en términos simples una ética del bien y el interés común. De la ética profesional, tan desmejorada en estos días, somos víctimas todos, porque los semáforos en rojo también nos los pasamos, porque las filas nos las evitamos por un “ladito”, porque somos amigos de los que son, porque copiamos los exámenes, porque tomamos lo que no es nuestro, y así un sin número de faltas que parecen simples, pero que en forma generalizada, son los comportamietos de millones de personas en la ciudad y ya parecen normales, y la ética profesional se convirtió en un sueño que nos hace buenos profesionales, pero no integros. Por eso la ciudad ética, es un llamado urgente para tener futuro, una necesidad que nos obliga a constrir #CiudadaníaAntesQueCiudad

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/La-ciudad-etica-/378033

Virtudes urbanas

Virtudes urbanas

Las virtudes son los buenos hábitos adquiridos con el tiempo, no se nace con ellas, se practican fácil de acuerdo con el hábito de ejercerlas frecuentemente. Las acciones cotidianas que se repiten una y otra vez, todos los días, todo el tiempo, son las que definen el desarrollo intelectual de las ciudades, y con ese, el futuro urbano. Parece simple, pero es que del comportamiento que tenemos en la calle, que usualmente es inconsciente, se pueden deducir tantas cosas del futuro de las ciudades, que nos cambiaría nuestra forma de relacionarnos con cada equipamiento, con cada ciclovía o acera que toquemos, si lo supiéramos.

Desde que tenemos uso de razón vemos a nuestros mayores, bañarse, lavarse los dientes, entre otros, al punto que genera incomodidad pasar un día entero sin hacerlo. Algo así es lo que trato de explicar con los comportamientos en la calle. Desde que estamos pequeños vemos a todos abusando de la ciudad, ensuciándola, rayándola, robándola, dañándola y crecemos padeciendo los autos en las aceras, en las ciclovías, esquivando las bolsas de basura. Además, si no bajamos de los autos a los niños, si no caminamos con ellos por la ciudad, la reducción de emisión de gases contaminantes a futuro será imposible. Las virtudes urbanas son la consecuencia de ciudadanos conscientes de la ciudad, que la cuidan y la gestionan, que entienden que no se puede hacer nada que atente contra el espacio público, puesto que ahí pasa la mayor parte del tiempo el ciudadano. Una virtud es saber que hay que hacer (y hacerlo) y saber que no hay que hacer (y no hacerlo) esto es bueno para el que la tiene y mucho mejor para el que la recibe, porque dinamiza las formas de comportamiento en las ciudades, porque genera la posibilidad de un futuro próspero. Parte del éxito de estas estructuras urbanas de este lado del mundo es la reducción significativa de las informalidades, y eso en parte, depende de la formación ciudadana en valores y virtudes desde los niños y la reiteración, casi invasiva de esta estrategia todo el tiempo. Quiero decir con esto que es proceso que toma tiempo, pero que hay que empezarlo cuanto antes, pero no sólo para que la ciudad se mantenga limpia, y se respete el espacio público, sino para saber elegir al que va a dirigir, para ser capaces de denunciar al que desestabiliza esta armonía, tanto en lo que está en el campo de los comportamientos inadecuados, como en los que ya pasan con lo ilegal. La Universidad de Ámsterdam, junto a la ESAP – Escuela Superior de Administración Pública, en su investigación sobre la ética de la responsabilidad ciudadana, hablan de la Ética de la Responsabilidad, y se refieren a ella como la otra forma de simpatizar con la ética de la felicidad pública, y basado en unos resultados contundentes donde la totalidad de los encuestados admiten que han tenido comportamientos que van en contravía a la ética y a la moral en el espacio público, como dejar el auto en la vía peatonal, comprar en lugares no autorizados, arrojar basuras, en fin, pero además afirman en este trabajo que uno de los bienes públicos es el ejemplo, la confianza que genera que todos se comporten bien y generen adeptos a esos comportamientos en quien los vea. El caso con esto es que #CiudadaníaAntesQueCiudad tiene como propósito ser el valor urbano por excelencia. Es en la construcción del ciudadano que se forja la precisión de la ciudad, la buena planeación, la buena vibra.

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/Virtudes-urbanas/376754

El agua, Los Cabos y el proyecto Uniendo cabos

El agua, Los Cabos y el proyecto Uniendo cabos

Los Cabos está ubicado en la Baja California sur mexicana. Cuando vayan, súbanse a un barco y viajen por el corredor náutico entre San José del Cabo y Cabo San Lucas, se van a encontrar con una escenografía natural única en el mundo: El mar de Cortés. Es azul oscuro, y en las noches, el cielo lleno de estrellas se refleja en el mar que parece otro cielo, lograr identificar donde comienza el cielo y donde termina el mar es casi imposible, sin embargo, no se logra ver todo su esplendor hasta que comienza la puesta de la luna, cuando ella se está ocultando, se puede volver a identificar la línea del horizonte, porque es tan grande su reflejo que logra aclarar el agua del mar, hasta que se desaparece por completo y entonces lo que se vuelve claro es el cielo y oscuro el mar. Es uno de los espectáculos más hermosos que he visto en mi vida.  Hay una gran reserva natural debajo de ese azul anegrado, que contrasta con una montaña que hace un arco gigante demarcando la entrada al Pacífico. El único país que tiene su mar propio, es México. Empieza y termina en este mismo golfo. Los Cabos, el lugar turístico por excelencia del pacífico, y el más estudiado por su biodiversidad marina, es una tierra prodigiosa, a la que llegan casi tres millones de turistas al año de todos los rincones del planeta y claramente dotada para atenderlos con lujo de detalles. Provienen de Estados Unidos y Canadá los que más frecuentan este paraíso, ahora también es uno de los destinos seleccionados por los latinoamericanos y los asiáticos.

Uniendo cabos, es un programa de desarrollo sostenible de la licenciada Susana Zatarain, y tiene como objetivo pensar en los habitantes de Los Cabos, cada vez más olvidados. Hace 25 años, era un lugar exótico más, con dificultad pasaban de 40.000 sus habitantes, hoy casi llegan a los 300.000, de los cuales solamente 4 de cada 10 son nativos. En un territorio donde más del 90% de la superficie es urbana y casi 80 personas viven por Km2, esto quiere decir que es una ciudad super dispersa y costosa de gestionar. Ahora el reto es llevar lo mínimo básico elemental a sus habitantes, que, aunque parece increíble, ni agua tienen, en parte porque prefieren entregarla a los turistas para que estén cómodos, en parte porque las plantas desalinizadoras cada vez más detienen su operación por falta de mantenimiento. El agua es un tema sensible, cada vez hay menos, y por eso traigo a colación a la licenciada Susana Zatarain, porque ella estará visitando la ciudad de Medellín, conociendo las formas de preservar el agua que se tienen acá, visitará el Museo del agua, y se reunirá con funcionarios de las empresas públicas para tratar de articularse y resolver de una vez por todas este tema tan agobiante de uno de los lugares más paradisiacos que existen, donde la gente literalmente se incomoda para que el turista esté a gusto y deje sus dólares ahí. En conversaciones sostenidas con la licenciada Zatarain, su meta es articular una red de organizaciones del mundo para que aliadas, apoyen a su municipio para poder garantizar el líquido vital a sus habitantes y convertirlo también en un gran paraíso para ellos, que por ahora lo padecen todos los días.

Parece increíble, pero en la otra cara de la moneda, la mitad de la red vial es destapada, sin pavimentación, con el agravante que según datos del Inegi y del Implan de Los Cabos, en esta ciudad existen 4 autos por habitante, solo por mencionar algunos datos que no son vitales. La discontinuidad en la prestación del servicio de agua potable y la falta de cobertura, sin contar los temas de alcantarillas y de la precariedad de más del 20% de viviendas de la población, son entre otras, las razones por las que esta mujer se apersonó del problema y emprendió esta cruzada por el mundo en pro del equilibrio social y urbano para su territorio, realidad que es absolutamente desconocida para los turistas y que si no se resuelve, generará una brecha socioeconómica tan grande que pondrá en riesgo el mayor factor de ingresos a ese territorio, el turismo.

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/El-aguaLos-Cabos-y-el-proyecto-Uniendo-cabos/376699