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Miércoles, 03 Mayo 2017
Publicado en Noticias
Escrito por Urbano Medellín
El pasado 21 de abril estuvimos participando del Panel: transformando el espacio público, nuevos paradigmas y exploraciones, junto a expertos como Claudio Sarmiento y Francisco Pallié, con quienes generamos importantes escenarios de reflexión frente al carácter de la ciudad, los espacios compartidos y la construcción de ciudadanía a partir del uso de la movilidad no motorizada como pretexto. Compartimos con ustedes el resumen de la ponencia que presentamos:

Pensar en dos ruedas, un marco, frenos y ejes que giran, es simplificar al máximo a el motor que ha movilizado el desarrollo mundial en los momentos más trascendentales de la historia de la humanidad. En el momento de reconstruirnos desde las cenizas hemos sido ayudados a impulsar nuestra fuerza mental y física por las bicicletas y esto es innegable, pues su principio mecánico es este, el de hacer de una pequeña fuerza el impulso para un movimiento constante hacia delante. La libertad, la fuerza y la confianza que genera en un niño aprender a montar en bicicleta es prueba de que es un elemento que cambia la vida de quien lo usa.

Es así como todos conocemos el poder de la bicicleta como motor para el desarrollo, pues fue en dos ruedas como empezaron las grandes ciudades que hoy son potencia. A través de cientos de años hemos visto que las comunidades que se movilizan en bicicleta logran potenciar estructuras comunitarias y económicas únicas, basadas en la colaboración, la conciencia y el conocimiento, esta ultima es la relación que destaco en esta ponencia, porque más que un medio de transporte es sabido que la bicicleta es un medio para los procesos de mentales que le brindan a sus usuarios la capacidad de crear y reflexionar sobre su entorno.

Quien monta bicicleta para su vida diaria conoce su ciudad, a sus vecinos y las dificultades de desarrollo y de bienestar que estos tienen, por tal motivo la bicicleta es un motor pero de conocimiento, de acción y de cambio. Esta es la reflexión que quiero dejarle a los participantes del #FMB6, que más que intenciones de mejora del medio ambiente, la bicicleta convierte a su usuario en un potencial actor de cambio de las ciudades, porque le permite relacionarse de forma continua con la realidad de las personas y de las calles. Por tal motivo incentivar el uso de la bicicleta en las ciudades latinoamericanas es romper con la pasividad y llevar a todos a “movilizarse” pero por mejores condiciones de vida para nuestros ciudadanos.

Movilizar el desarrollo en las ciudades latinoamericanas ha sido mi trabajo desde hace 20 años, y a través del Grupo Urbano que es una organización que civil sin ánimo de lucro que promueve valores ciudadanos mediante la formación de #CiudadaníaAntesQueCiudad. Analizamos el impacto de las intervenciones urbanas de las ciudades y construimos políticas públicas para que el habitante genere pertenencia y compromiso por su ciudad. Trabajamos para promulgar el cambio social a través del apoyo, asesoría y consultoría en planeación, diseño, gestión y ejecución de proyectos sociales y culturales, encaminados al progreso y bienestar de los países y sus regiones, estableciendo convenios de cooperación internacional con naciones, provincias, ciudades, universidades, empresas privadas y organizaciones no gubernamentales que estén relacionadas con la propuesta de la organización.

A través de las múltiples experiencias que hemos tenido en más de 40 ciudades de México, Perú, Argentina, Chile, Santo Domingo, Ecuador, Colombia, entre otras, se ha observado el poder de la bicicleta como conector de procesos ciudadanos muy potentes en los que hemos tenido la oportunidad de aportar desde la planeación estratégica, ya que es capaz de unir a muchos en torno a ideales comunes, como lo son la recuperación de los espacios públicos, la mejora del medio ambiente, surgiendo en las ciudades emergentes una especial condición, la de la resiliencia y la transformación desde la base social, denominada por algunos como gobernanza. Las comunidades han empezado a movilizarse en búsqueda de soluciones creativas para autogestionar sus ciudades y esto es porque obviamente la ciudad no cambia si se transforma por sí misma, cambia si se transforma la gente que vive en ella, que es finalmente lo que ya había advertido Platón en el Siglo IV a.C. y lo refiere Thomas Moro en el Siglo XVI, es decir, hasta acá, no se ha dicho nada nuevo, ya lo sabíamos desde el año 400 a.C. Que sean las personas quienes transforman la vida urbana tiene sentido en cuanto a que son ellas las que la habitan y quienes construyen relaciones y significados alrededor de sus propias formas de vida en le territorio y con los otros, y desde nuestra experiencia en ciudades como Tamaulipas, Tepic, Campeche y otras, hemos podido ver como desde una simple actividad de restauración de bicicletas en desuso para crear un sistema ciudadano de préstamo público, generó una activación cívica sin medida.

Este es un principio que acoge el urbanismo de concepción abierta que a los ciudadanos les garantiza su participación en la conservación sostenible de la ciudad, y permite que esta responda a sus verdaderas necesidades, lo que lo convierte en la estrategia con la que el gobierno puede mejorar su forma de intervención en la ciudad y la bicicleta se convierte en ese medio activador, es la herramienta precisa para unir a los ciudadanos en el espacio público en pro del desarrollo equitativo comunitario desde la observación de los problemas más importantes para los ciudadanos.

Las ciudades pertenecen a los ciudadanos y la bicicleta brinda esa seguridad a las personas para empoderarse de sus territorios (permite e conocimiento, la reflexión y evoca a las acciones en su justa proporción) y ser capaces de proponer soluciones viables, a los gobiernos que deben propender uno (1) por la activación de estos hacia la construcción del desarrollo sostenible, y dos (2) hacia la facilitación de las condiciones para lograr tal desarrollo surgido desde la base social (Botton Up), lo cual no es un trabajo sencillo pero que ciudades en donde hemos intervenido lo han venido desarrollando y la forma que proponemos de lograrlo y nuestras experiencias en Latinoamérica en la construcción de #CiudadaníaAntesQueCIudad, con las bicicleta como medio para alcanzar la gobernanza transformadora es lo que queremos compartir en este #FMB6 en México.
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