De la ciudad 4.0 al paro

De la ciudad 4.0 al paro

Las ciudad es, en palabras del presidente del Cities Alliance “el mayor invento el hombre” se constituyen ahora en las células de los países, de las regiones, y claramente la comunicación que existe entre ellas cada vez es más estrecha, más inmediata.Todo se comunica mientras pasa, absolutamente todo. Estamos en el tránsito hacia las ciudades 4.0, las ciudades inteligentes, esas que hacen cosas, independientemente de si los ciudadanos las hacen o no. Esta Smart City señala el camino a seguir, indica el autobus que se debe tomar, alerta con un sonido amable si intenta cruzar la avenida y está aún la luz roja encendida. Es súper ciudad, porque cuida y guía, pero justo por eso, por estar conectada con el mundo en tiempo real, es altamente vulnerable.

En la implementación de estas grandes urbes donde se vende una percepción de tranquilidad a la población porque todo está en teoría bajo control, hay cámaras en todas partes, puntos de control en todas partes, sin embargo, la atención de los casos evidenciados en cada cámara no son imnediatos, así se haga un gran despliegue de publicidad del caso de éxito, pero ni se mencionan los miles de casos que no se resolvieron, y practicamente no se toman en cuenta los que ni siquiera se atendieron. Esto implica que un mundo 4.0, interconectado, súper informado y adicto a las redes, ya puede acceder a las cámaras de la plaza de la moneda en Santiago de Chile, a las calles del centro histórico de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, a Londres, París, New York y en fin, por las redes, puede ubicar a un persona en el lugar del mundo que este, solamente con conectarse al wifi gratis en un parque público. Esta ciudad 4.0 tiene un nuevo ciudadano 4.0 que cada vez más desde la comodidad de su vida cotidiana y con su teléfono como informante -sin ningún tipo de filtro-, lee sin contexto, y no solamente letras, se leen videos, imágenes, que en la mayoria de los casos son tergiversados. La cantidad de likes tambien los leen.


Ahora, con esta gran comunidad mundial, llena de datos, alimentada de tendencias y modas, sumergida en el qué dirán e implacable con los errores y las vivencias de los otros, el voz a voz tiene muchas redes, muchos canales de divulgación, que impactan a todo el planeta, que nutre una gran big data en la que todos estamos individualizados, desde el momento que nos levantamos y miramos el teléfono para dar el primer me gusta, hasta que pagamos la leche y el pan que llevamos a la casa en la noche con la tarjeta débito. Estamos siempre visibles y paradojicamente a esto, los niveles de delincuencia e informalidad son imposibles de controlar. Es una simple percepción, un placebo, una sensación de llenura, pero una objetiva falta de control y de atención por parte de los gobiernos, sobre todo estos, los de la región, los de esta América Latina que no se ubica, que no trabaja, pero exige desarrollo, que no paga impuestos, pero exige obras, que no se decide a progresar. Ahora llega la moda a Colombia, hoy será el dia de la gran protesta, donde los convocados saldran a buscar los cientos de problemas que enfrentamos, de los cuales la mayoría de los marchantes son la causa, se preven disturbios y manifestaciones violentas, porque no podemos ser inferiores a las anteriores ediciones desarrolladas en la región, y porque además trabajar duro, que es la propuesta transformadora por excelencia, no tiene cabida en este lugar que exige pero no cumple lo minimo, que se manifiesta, pero no reflexiona, no cumple la norma, no compra ni contrata en los establecimientos formales, adora la informalidad, y asi una interminable lista de etcétera, y adicional a eso, le dice al estado que responda cuando el transporte no autorizado se accidenta y hubo una afectación en su salud al interior de él, le dice que responda cuando se intoxica con los alimentos consumidos en la esquina, y sigue la lista.

Que les vaya bien a los marchantes#CiudadaníaAntesQueCiudad implica proponer, anunciar, resolver, NO indisponer, denunciar, complicar, ese es el camino facil.

FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/De-la-ciudad-4-0-al-paro/378167

La ciudad ética

La ciudad ética

Hoy en el mundo entero el tema fundamentalísimo es definir el rumbo de las ciudades, en eso se trabaja desesperadamente, unos hablan con mucha propiedad y hasta con un tono fuerte del derecho a la ciudad, apoyados por todo el despliegue que la ONU Hábitat ha generado al respecto. Otros, en contraste a esa tendencia de reclamar derechos, vienen en una oleada que cada vez más se posiciona: trabajar por la construcción de una ética urbana. Es algo así como crear un entorno consciente de las obligaciones que implica vivir en un gran conglomerado social, y en esa proporción de cumplimiento, exigir los derechos. Ya de por sí, hablar de ética suena como a poesía en estos tiempos, ahora, si le adicionamos a ese valor tan inconmensurable la palabra ciudad, se nos forma una expresión urgente de implementar: Ciudad Ética. Ahí les mando esta gran propuesta para las tesis que las universidades ponen como requisito de grado, a los mismos que van a gobernar y se burlan de las normas, a los ingenieros que se les caen los edificios, pero pudieron comprar su carro, a los médicos que ordenan exámenes innecesarios porque ganan por paciente remitido, en fin, a los que en nombre de la ética juran en vano cuando se gradúan y ni Dios, ni la Patría dicen nada. Lo complejo es que toda esa amplia gama de profesionales viven en las ciudades, pero compiten entre ellos, no construyen juntos. Por eso los que piensan que la ética se puede ubicar en las oportunidades que ofrecen los procesos de urbanización y que así se van a reducir las brechas sociales, están construyendo ciudades cosméticas, sin fondo, sin futuro, invirtiendo en lo accesorio y olvidándose de lo principal.


Incentivar el cumplimiento de las obligaciones, para reducir las vulneraciones a los derechos es una definición muy precisa de ciudad ética. Lo pongo en estos términos porque, luego de escuchar al profesor Mauricio Correa Casanova de la Universidad de Chile hablar de la necesidad de diseñar y construir ciudades éticas, se me vinieron a la cabeza muchas cosas sobre las que hemos trabajado para que nunca más pasen en estos años en toda América Latina, una de ellas: i) la estrategia de la desinformación, versus el afán de popularidad; Medellín, como el ejemplo bandera. Lo otro es: ii) la retórica del discurso urbano, donde hay un par de palabras claves para que parezca técnico el relato, pero no pasa de ahí, sigue siendo intención, no acción. Una ciudad ética enseña al ciudadano de los temas de la administración, no lo entretiene con fiestas insulsas, lo pone a producir, le pone tareas y le hace seguimiento al cumplimiento. Trabaja a largo plazo, no es cortoplacista.

La población responde con una gran carga de regionalismo a la pegunta: ¿Le parece que las cosas van bien en su ciudad? Pero luego de la respuesta, hay una interminable lista de desacuerdos. La razón; el que gobierna lo hace para los que lo eligieron, no para la inmensa mayoría que no lo hizo, entonces, vuelve y aparecen dos expresiones con la palabra clave: 1) la ética del bien y el interés común 2) la ética profesional. De la primera tengo que decir, en concordancia con el i) del párrafo anterior, que términos como: paticipación, sostenibilidad, ciclorutas, espacios públicos, movilidad, entre otros, son dogmas de fe, la gente cree ciegamente en eso, aun sin ver que resuelvan algo, además son asuntos que no se planean, pero bien articulados hacen un discurso absolutamente convincente para cualquiera, pero que nadie sabe para donde van esos conceptos de cara al bien y al interés común. Mejor dicho, hay que elaborar esas propuestas con los que las van a usar, no se puede imponer un significado, se construye casi que micro territorialmente. Eso es en términos simples una ética del bien y el interés común. De la ética profesional, tan desmejorada en estos días, somos víctimas todos, porque los semáforos en rojo también nos los pasamos, porque las filas nos las evitamos por un “ladito”, porque somos amigos de los que son, porque copiamos los exámenes, porque tomamos lo que no es nuestro, y así un sin número de faltas que parecen simples, pero que en forma generalizada, son los comportamietos de millones de personas en la ciudad y ya parecen normales, y la ética profesional se convirtió en un sueño que nos hace buenos profesionales, pero no integros. Por eso la ciudad ética, es un llamado urgente para tener futuro, una necesidad que nos obliga a constrir #CiudadaníaAntesQueCiudad

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/La-ciudad-etica-/378033

Virtudes urbanas

Virtudes urbanas

Las virtudes son los buenos hábitos adquiridos con el tiempo, no se nace con ellas, se practican fácil de acuerdo con el hábito de ejercerlas frecuentemente. Las acciones cotidianas que se repiten una y otra vez, todos los días, todo el tiempo, son las que definen el desarrollo intelectual de las ciudades, y con ese, el futuro urbano. Parece simple, pero es que del comportamiento que tenemos en la calle, que usualmente es inconsciente, se pueden deducir tantas cosas del futuro de las ciudades, que nos cambiaría nuestra forma de relacionarnos con cada equipamiento, con cada ciclovía o acera que toquemos, si lo supiéramos.

Desde que tenemos uso de razón vemos a nuestros mayores, bañarse, lavarse los dientes, entre otros, al punto que genera incomodidad pasar un día entero sin hacerlo. Algo así es lo que trato de explicar con los comportamientos en la calle. Desde que estamos pequeños vemos a todos abusando de la ciudad, ensuciándola, rayándola, robándola, dañándola y crecemos padeciendo los autos en las aceras, en las ciclovías, esquivando las bolsas de basura. Además, si no bajamos de los autos a los niños, si no caminamos con ellos por la ciudad, la reducción de emisión de gases contaminantes a futuro será imposible. Las virtudes urbanas son la consecuencia de ciudadanos conscientes de la ciudad, que la cuidan y la gestionan, que entienden que no se puede hacer nada que atente contra el espacio público, puesto que ahí pasa la mayor parte del tiempo el ciudadano. Una virtud es saber que hay que hacer (y hacerlo) y saber que no hay que hacer (y no hacerlo) esto es bueno para el que la tiene y mucho mejor para el que la recibe, porque dinamiza las formas de comportamiento en las ciudades, porque genera la posibilidad de un futuro próspero. Parte del éxito de estas estructuras urbanas de este lado del mundo es la reducción significativa de las informalidades, y eso en parte, depende de la formación ciudadana en valores y virtudes desde los niños y la reiteración, casi invasiva de esta estrategia todo el tiempo. Quiero decir con esto que es proceso que toma tiempo, pero que hay que empezarlo cuanto antes, pero no sólo para que la ciudad se mantenga limpia, y se respete el espacio público, sino para saber elegir al que va a dirigir, para ser capaces de denunciar al que desestabiliza esta armonía, tanto en lo que está en el campo de los comportamientos inadecuados, como en los que ya pasan con lo ilegal. La Universidad de Ámsterdam, junto a la ESAP – Escuela Superior de Administración Pública, en su investigación sobre la ética de la responsabilidad ciudadana, hablan de la Ética de la Responsabilidad, y se refieren a ella como la otra forma de simpatizar con la ética de la felicidad pública, y basado en unos resultados contundentes donde la totalidad de los encuestados admiten que han tenido comportamientos que van en contravía a la ética y a la moral en el espacio público, como dejar el auto en la vía peatonal, comprar en lugares no autorizados, arrojar basuras, en fin, pero además afirman en este trabajo que uno de los bienes públicos es el ejemplo, la confianza que genera que todos se comporten bien y generen adeptos a esos comportamientos en quien los vea. El caso con esto es que #CiudadaníaAntesQueCiudad tiene como propósito ser el valor urbano por excelencia. Es en la construcción del ciudadano que se forja la precisión de la ciudad, la buena planeación, la buena vibra.

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/Virtudes-urbanas/376754

El agua, Los Cabos y el proyecto Uniendo cabos

El agua, Los Cabos y el proyecto Uniendo cabos

Los Cabos está ubicado en la Baja California sur mexicana. Cuando vayan, súbanse a un barco y viajen por el corredor náutico entre San José del Cabo y Cabo San Lucas, se van a encontrar con una escenografía natural única en el mundo: El mar de Cortés. Es azul oscuro, y en las noches, el cielo lleno de estrellas se refleja en el mar que parece otro cielo, lograr identificar donde comienza el cielo y donde termina el mar es casi imposible, sin embargo, no se logra ver todo su esplendor hasta que comienza la puesta de la luna, cuando ella se está ocultando, se puede volver a identificar la línea del horizonte, porque es tan grande su reflejo que logra aclarar el agua del mar, hasta que se desaparece por completo y entonces lo que se vuelve claro es el cielo y oscuro el mar. Es uno de los espectáculos más hermosos que he visto en mi vida.  Hay una gran reserva natural debajo de ese azul anegrado, que contrasta con una montaña que hace un arco gigante demarcando la entrada al Pacífico. El único país que tiene su mar propio, es México. Empieza y termina en este mismo golfo. Los Cabos, el lugar turístico por excelencia del pacífico, y el más estudiado por su biodiversidad marina, es una tierra prodigiosa, a la que llegan casi tres millones de turistas al año de todos los rincones del planeta y claramente dotada para atenderlos con lujo de detalles. Provienen de Estados Unidos y Canadá los que más frecuentan este paraíso, ahora también es uno de los destinos seleccionados por los latinoamericanos y los asiáticos.

Uniendo cabos, es un programa de desarrollo sostenible de la licenciada Susana Zatarain, y tiene como objetivo pensar en los habitantes de Los Cabos, cada vez más olvidados. Hace 25 años, era un lugar exótico más, con dificultad pasaban de 40.000 sus habitantes, hoy casi llegan a los 300.000, de los cuales solamente 4 de cada 10 son nativos. En un territorio donde más del 90% de la superficie es urbana y casi 80 personas viven por Km2, esto quiere decir que es una ciudad super dispersa y costosa de gestionar. Ahora el reto es llevar lo mínimo básico elemental a sus habitantes, que, aunque parece increíble, ni agua tienen, en parte porque prefieren entregarla a los turistas para que estén cómodos, en parte porque las plantas desalinizadoras cada vez más detienen su operación por falta de mantenimiento. El agua es un tema sensible, cada vez hay menos, y por eso traigo a colación a la licenciada Susana Zatarain, porque ella estará visitando la ciudad de Medellín, conociendo las formas de preservar el agua que se tienen acá, visitará el Museo del agua, y se reunirá con funcionarios de las empresas públicas para tratar de articularse y resolver de una vez por todas este tema tan agobiante de uno de los lugares más paradisiacos que existen, donde la gente literalmente se incomoda para que el turista esté a gusto y deje sus dólares ahí. En conversaciones sostenidas con la licenciada Zatarain, su meta es articular una red de organizaciones del mundo para que aliadas, apoyen a su municipio para poder garantizar el líquido vital a sus habitantes y convertirlo también en un gran paraíso para ellos, que por ahora lo padecen todos los días.

Parece increíble, pero en la otra cara de la moneda, la mitad de la red vial es destapada, sin pavimentación, con el agravante que según datos del Inegi y del Implan de Los Cabos, en esta ciudad existen 4 autos por habitante, solo por mencionar algunos datos que no son vitales. La discontinuidad en la prestación del servicio de agua potable y la falta de cobertura, sin contar los temas de alcantarillas y de la precariedad de más del 20% de viviendas de la población, son entre otras, las razones por las que esta mujer se apersonó del problema y emprendió esta cruzada por el mundo en pro del equilibrio social y urbano para su territorio, realidad que es absolutamente desconocida para los turistas y que si no se resuelve, generará una brecha socioeconómica tan grande que pondrá en riesgo el mayor factor de ingresos a ese territorio, el turismo.

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/El-aguaLos-Cabos-y-el-proyecto-Uniendo-cabos/376699

La ciudad simple

La ciudad simple

Qué habrá más delicioso que caminar desprevenido por las calles de una ciudad, sin miedo a nada; a los carros, a los ladrones. Caminar mirando los edificios, mirando las caras de las personas, los oficios urbanos, los equipamientos. Es posible que recorrer las ciudades en bicicleta sea mejor que todo, la brisa en la cara, sentirse libre sin ningún riesgo. En nuestras ciudades es un oficio altamente peligroso moverse fuera de un vehículo motorizado, un poco menos moverse al interior de uno, en ambos casos la sensación es negativa en temas de seguridad.

Gallup Colombia entrego un informe la semana pasada donde hace un recuento de las percepciones en algunos temas que van desde el análisis de la gestión de los gobernantes hasta medir asuntos como la inseguridad. Lo interesante de este informe es que hace mediciones desde febrero de1994 hasta mayo 2019. Volviendo al tema; la inseguridad en esa franja de tiempo de 25 años, siempre ha estado en rojo, hoy está en un poco más de 70% de percepción negativa. Eso sin contar que el 72% del país piensa que las cosas van por mal camino.

Realmente, debería ser más simple esto de generar percepciones positivas en la ciudad, pero es que ya estamos metidos en un modelo tan riguroso que complicar lo simple es la vía. Ahora resulta que hay reglas para bailar, entonces la gente no baila porque no sabe. Hay reglas para pintar, entonces tampoco la gente pinta disque porque no lo saben hacer. Es claro que la expresión artística cada vez más será menos con tantas condiciones, esto también implicará menos sensibilidad, mayor juicio. En las ciudades pasa lo mismo.


En estos 10 años recorriendo ciudades de todo tipo en todo el mundo, me he encontrado que, en la mayoría, las ciclovías están al lado de los autos, en un carril diferenciado para los ciclistas urbanos, pero resulta ser que justamente tomar caminos cortos que eviten seguir los trazos de las autopistas es lo que hace interesante transportarse en bicicleta. En teoría primero se deberían hacer ejercicios de urbanismo táctico para saber las direcciones de los caminos que usarían los que montan las bicis. Este tipo de intervención es temporal, no es que pongo materas y pinto de colores y ya transformé el territorio, es una insinuación a la población del sector para pilotear lo que sería una intervención definitiva de acuerdo con la necesidad del habitante, es resaltar un proceso urbano para pasar, por ejemplo, de una vialidad motorizada a una no motorizada. En teoría también se deberían sembrar árboles si ya está definido el lugar de la ciclorruta, claramente estarán grandes y frondosos para el momento de la obra y serán de gran ayuda para motivar el uso, la sombra también reduce la sensación térmica, y ayudaría a que algún indeciso deje en su casa el auto y empiece a montar en un monopatín, en una bicicleta. Ahora resulta que el indicador es aumentar los kilómetros de ciclovías, pero de la nada y complicándole seriamente la movilidad a todos, con el pálpito del gobernante como único argumento técnico. Pero si queremos caminar, tampoco es que esté muy bien organizado todo, cada vez más vemos las marcas en el césped de los transeúntes y las esquinas ocupadas por vendedores ambulantes, puesto que los que construyen estas aceras o veredas, no es que caminen de a mucho, y entonces ni el ciudadano con movilidad reducida, ni el peatón, ni el que usa otro medio de movilidad no motorizada, se identifican con el camino que les hicieron ( es la manera despectiva de entregar este tipo de obras: “ les hicimos …” indicando que no están en ese grupo social que camina)

La ciudad simple respeta y tolera, llegar a ella no es tan simple, pero tiene que ser el horizonte. No puede ser que los carros no respeten a las bicicletas, que las bicicletas no respeten a los peatones, en fin, una cadena de irrespetos que hacen tan complicado que las ciudades se muevan bien. Tres recomendaciones respetuosas; i) para que el futuro sea próspero y nos movamos mejor, hay que bajar a los niños de los autos, de los transportes escolares y propiciar otro tipo de trasporte. Caminar, andar en bicicleta ayudaría muchísimo. ii) ampliar las aceras o las veredas tan grande como se pueda para que ciclistas y peatones convivan en ella, se necesitaran reglas para evitar accidentes, pero hay que empezar ya a generar esta integración. iii) ¿Cuánto tiempo puede un ser humano durar vivo sin comer? Dicen que no más de un mes. ¿Cuánto tiempo puede durar vivo sin agua? Dicen que con dificultad llegaría a la semana. ¿Cuánto sin aire? Dicen que es cuestión de minutos. ¿Sabían que nos estamos quedando sin aire? Hay que bajarse del carro a todo precio. Estos gobiernos convenientes y pusilánimes no tomarán medidas que les quiten popularidad, no cederán ni un solo “like” por decidir a favor de la mayoría y en contra de sus intereses, así que nos tocó a nosotros actuar. Eso es #CiudadaníaAntesQueCiudad. Eso es una ciudad simple; mayor prevención, menor reacción.

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/La-ciudad-simple/376633

Monterrey, ciudad maestra

Monterrey, ciudad maestra

Al noreste de la república mexicana, a unos 500 metros sobre el nivel del mar, y sumergida en la cadena montañosa de la Sierra Madre Oriental, se encuentra la ciudad de Monterrey, la capital del estado de Nuevo León, una de las 18 ciudades que conforman, después de la Ciudad de México, el área metropolitana más grande en extensión de todo el país (la tercera en población). Es definitivamente la ciudad industrial por excelencia y una de las que definen el rumbo de la economía de México. Tiene muchas cosas parecidas a Medellín, entre otras, que los regiomontanos (gentilicio de los nativos de Monterrey), no le hablan mal de ella a nadie y viven más que orgullosos de lo que han logrado hacer con un territorio que tiene geográficamente tantas cosas en contra. La ciudad de las montañas, como también se le denomina a la sultana del norte, ha sido catalogada en múltiples ocasiones cómo la ciudad con la mejor calidad de vida, para este 2018 según la Mercer Human Resource Consulting, lo volvió a lograr, además se logró ubicar entre las 10 mejores de América Latina y una de las 100 mejores del mundo entero. Muchas veces, sobre todo en los estados del sur de México, en Chiapas, en Oaxaca, he escuchado el estribillo: “En el sur se sueña, en el centro se piensa, pero en el norte se hace” y con estar un par de horas en Monterrey queda clarísimo que acá todo se hace y también que hay que hacer equipo para lograr que las cosas pasen, que solos, es imposible. Esto se evidencia en sus rutas aéreas con múltiples destinos, en sus excelentes relaciones con las ciudades fronterizas, tanto nacionales como con los Estados Unidos, pero sobre todo se evidencia con que casi 50 países del mundo tienen sus consulados puestos en esta ciudad y además de ser ciudad hermana de Medellín, otras más de 20 ciudades lo son. Se ha reinventado infinidad de veces dándole cátedra a las ciudades del resto del continente de cómo es que se gestiona un proceso urbano óptimo.

Monterrey, ciudad maestra, la profesora de las que han entendido que el encuentro es el motor del desarrollo urbano, por encima de desarrollo urbano mismo. Justamente por eso estoy acá, pues para que todo esto ocurra, el espacio público es fundamental y una reunión de expertos de todo el mundo hablando de este tema no tendría otro escenario mejor que esta ciudad.

Resulta que acá en México, hay una Asociación nacional de parques y recreación – ANPR que dirige el honorable licenciado Luís Antonio Romahn Diez, con quien tuve el gusto de compartir un panel de bienestar en Chile, y que es un promotor incansable de los parques urbanos. Esta Anpr está realizando esta semana el congreso internacional de parques urbanos, al que fui invitado como ponente, y donde me encontré con funcionarios públicos, técnicos, desarrolladoras inmobiliarias, universidades, organizaciones de la sociedad civil, expertos urbanistas y proveedores de equipamiento, entre otros, con una finalidad en común: impulsar la industria de los parques urbanos, los espacios públicos y la recreación en los entornos urbanos de todo el mundo. Gratamente impresionado con la organización y la calidad el evento. Algo así como un foro mundial urbano, pero dedicado al espacio público. Además, en el marco del Parque Fundidora, un ejemplo de redefinición del suelo y reciclaje urbano sin precedentes, en un escenario ultramoderno como lo es el centro de Congresos Cintermex, y en esta Monterrey que todo lo hace bien. Muchas gracias al Lic. Romahn por permitirnos multiplicar nuestra #CiudadaníaAntesQueCiudad en este gran encuentro.

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FUENTE: https://www.elmundo.com/noticia/Monterreyciudad-maestra/376561